El aguinaldo en México: más que un ingreso extra
En México, el aguinaldo es un derecho laboral establecido en la Ley Federal del Trabajo y equivale, como mínimo, a 15 días de salario, entregados antes del 20 de diciembre. Para muchos hogares, representa un respiro financiero en un contexto marcado por inflación, aumento del costo de vida y mayores compromisos de fin de año.
No obstante, más allá de su carácter legal, el aguinaldo tiene un peso estratégico. Llega justo cuando los gastos se disparan y cuando las decisiones financieras suelen tomarse con más emoción que planeación. Por ello, es fundamental que las personas busquen información sobre educación financiera para usarlo de forma más inteligente.
Al respecto, el especialista y educador financiero Ernesto Reséndiz ha señalado que el verdadero valor del aguinaldo no está en cuánto se recibe, sino en cómo se administra. No se trata únicamente de gastar o guardar, sino de entender el impacto de cada decisión.

Gastar el aguinaldo o diversificarlo? El dilema de fin de año
Imagina dos escenarios. En el primero, una persona recibe su aguinaldo y lo gasta en pocos días: regalos, cenas, compras impulsivas. En el segundo, alguien decide dividirlo: paga deudas, guarda una parte y destina otra al disfrute. Ambos celebran diciembre, pero solo uno llega a enero con tranquilidad.
Este dilema es más común de lo que parece; muchas personas perciben el aguinaldo como “dinero extra”, lo que facilita decisiones irreflexivas. En contraste, la diversificación de ingresos, o bien, diversificar el aguinaldo en particular, implica distribuirlo entre distintos objetivos: consumo, reducción de deudas, ahorro e inversión.
La clave no está en elegir un extremo, sino en encontrar un equilibrio realista según tu situación financiera. Al respecto, cabe remarcar la relación entre aguinaldo y deudas, ya sea en el sentido de generar, abonar o erradicar dichas obligaciones monetarias.
Gastar el aguinaldo: cuándo tiene sentido y cuándo no
Gastar el aguinaldo no es un error en sí mismo. Puede ser una decisión válida cuando se usa para cubrir necesidades reales o aliviar presiones financieras acumuladas. Entre los usos más comunes están:
- Pago de deudas (tarjetas de crédito, préstamos…)
- Gastos de fin de año (regalos, cenas…)
- Reparaciones del hogar
- Gastos médicos o escolares pendientes
El problema surge cuando el gasto no está planeado. Las compras impulsivas y el uso excesivo de crédito suelen convertir un ingreso extraordinario en problemas financieros posteriores. En este sentido, gastar el aguinaldo tiene sentido cuando reduce estrés, no cuando lo pospone.
Diversificar el aguinaldo: qué significa en la práctica
La diversificación de ingresos no implica asumir grandes riesgos ni convertirse en inversionista experto. Significa repartir el dinero de forma estratégica para reducir riesgos y crear estabilidad. Esto puede incluir:
- Crear o fortalecer un fondo de emergencia
- Ahorrar para objetivos de corto o mediano plazo
- Invertir en instrumentos de bajo riesgo
- Aprovechar los beneficios de interés simple y compuesto
- Pagar parte de deudas
- Destinar una parte al disfrute
Este enfoque permite que el aguinaldo trabaje para ti y no desaparezca en unas semanas.

Gastar vs. diversificar: una decisión informada
No se trata de prohibirte disfrutar ni de guardarlo todo “por si acaso”. La clave es contar con la inteligencia financiera para entender que el dinero cumple varias funciones. Al respecto, puedes aplicar el método sencillo y funcional 70-20-10.
Piensa en alguien que recibe su aguinaldo y, en lugar de gastarlo todo de golpe…
- Con el 70 %, cubre los compromisos inevitables de diciembre:
- Cena familiar
- Algunos regalos bien pensados
- El pago de gastos pendientes
- Destina el 20 % a su tranquilidad futura:
- Fondo de emergencia
- Instrumento de ahorro, inversión o diversificación de bajo riesgo
- Reserva el 10 % para su crecimiento personal:
- Curso
- Libro
- Otros recursos que pueden generar mejores decisiones e ingresos a largo plazo
Uso actual del aguinaldo: la triste realidad
Según datos de la CONDUSEF, cerca del 70 % de los mexicanos gasta su aguinaldo en consumo inmediato, mientras que solo una minoría lo ahorra o invierte. La pregunta es: ¿en qué grupo quieres estar tú?
En línea con el enfoque de educación financiera que promueve Ernesto Reséndiz, un ingreso extraordinario como el aguinaldo puede fortalecer la estabilidad financiera si se gestiona con estrategia, o convertirse en una oportunidad desperdiciada si se usa sin planeación.

Conclusión: el aguinaldo como herramienta financiera
El aguinaldo no es solo un ingreso adicional de diciembre; es una oportunidad para cerrar el año con orden y comenzar el siguiente con mayor tranquilidad. Gastarlo o diversificarlo no es una decisión correcta o incorrecta por sí sola; lo importante es que esté alineada con tu realidad y tus objetivos.
Con planeación y conciencia, el aguinaldo puede ayudarte a reducir deudas, crear un colchón financiero y avanzar hacia una relación más sana con el dinero. En este sentido, te invitamos a seguir explorando nuestro blog, donde encontrarás más contenidos sobre finanzas personales, educación financiera y toma de decisiones inteligentes para fortalecer tu bienestar económico.







