Estrés financiero: Reconoce las Causas y Síntomas para Enfrentarlo

Persona preocupada revisando cuentas en mesa con calculadora
El estrés financiero afecta a las personas gravemente y se manifiesta en forma de ansiedad, insomnio e, incluso, problemas en las relaciones personales. Al perjudicar el bolsillo, impactar en la salud emocional y el desempeño laboral, existe el riesgo de generar un círculo vicioso del que parecerá imposible salir. ¡Continúa leyendo para conocer más acerca de esta complicada situación!

 ¿Qué es el estrés financiero?

El estrés financiero es un estado de presión y ansiedad permanente a causa de enfrentar una condición económica negativa, lo que puede traer otras afecciones, como depresión, insomnio o alteraciones del sistema inmune y cardiovascular.

El problema suele originarse cuando una persona se siente amenazada o impotente ante situaciones que involucran gastos altos, falta de ahorros, sobreendeudamiento o incapacidad para cubrir necesidades básicas. Se manifiesta en un contexto personal, pero también empresarial o de negocio al no obtener los resultados esperados, complicando mantener su operatividad. 

Aparte de que el estrés financiero provoca síntomas, tensiones en las relaciones personales y falta de concentración en el trabajo, la situación puede agravarse cuando se toman decisiones financieras precipitadas o se cae en ciclos de endeudamiento buscando cubrir otras deudas o pagos.

Causas del estrés financiero en México

Billetes y monedas sobre mesa - Endeudamiento

El estrés financiero en los mexicanos puede deberse a situaciones personales y la falta de educación financiera, aunque también a factores externos relacionados con la economía nacional, mismos que agravan la problemática; por ejemplo, la inflación y los bajos salarios. Pero, ¿qué otras causas comunes están detrás? Te las mencionamos a continuación.

  1. Endeudamiento excesivo: usar tarjetas de crédito como ingreso adicional es una práctica común, pero cuando solo se realizan los pagos mínimos, la deuda crece rápidamente. Este punto también incluye deudas con conocidos para sostener gastos mensuales o cuando se sacan créditos adicionales para cubrir otras deudas. 
  2. Pérdida de empleo: perder el trabajo es un suceso que genera ansiedad, ya que genera inestabilidad económica, especialmente cuando no se diversifican ingresos o no se cuentan con ahorros suficientes. 
  3. Falta de ahorro: relacionado con el punto anterior, el estrés financiero aumenta cuando no existe la elaboración de un presupuesto financiero o un fondo de emergencia. Entonces, imprevistos como un accidente, una enfermedad o una reparación urgente puede afectar gravemente los gastos. 
  4. Inestabilidad laboral: muchas personas trabajan en la informalidad, con ingresos variables o con contratos temporales, lo que provoca incertidumbre o ansiedad constante.
  5. Falta de presupuesto: si no existe una cultura financiera que nos ayude a generar el hábito de registrar los ingresos y gastos, puede haber una mala administración de dinero, originando deudas. 
  6. Presión social y consumismo: el deseo de aparentar cierto estilo de vida, tanto en persona como en redes sociales, puede llevar a gastos innecesarios y deudas para “estar al nivel”.

Estrés financiero: INEGI

De acuerdo con datos oficiales del INEGI, el 56.9 % de los hogares mexicanos tiene algún tipo de deuda. Asimismo, el 20.3 % tiene una deuda hipotecaria, mientras que el 53.8 % tiene deudas con tarjetas de crédito, préstamos o créditos personales. 

Además, la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) del INEGI reveló, durante 2023, distintos datos sobre el estrés financiero en los mexicanos, señalando que:

  • Dos de cada tres mexicanos padecieron estrés financiero en un nivel alto (36.9 %) y moderado (34.6 %)
  • El 34.9 % de los mayores de 18 años experimentó dolor de cabeza, gastritis, cambio en la presión arterial y colitis. Por otro lado, el 30.7 % sufrió impactos psicológicos, manifestados en problemas de sueño o trastornos de alimentación. 
  • El 50.8 % de la población encuestada reportó tener un nivel medio o bajo de bienestar financiero, mientras que un 17.8 % se ubicó en un nivel alto. 
  • Al 20.7 %, el dinero no le alcanza ni siquiera para lo necesario, y al 66.5 % solo le alcanza para lo necesario. 
  • Un 52.0 % de la población de 18 años y más tiene algún tipo de ahorro; de estos, solo el 10.3 % ahorró más de tres meses de lo que ganó o recibió.
  • El 88 % de la población encuestada, que cuenta con 2 salarios mínimos, se endeudó para cubrir sus gastos. 
  • Cuatro de cada 10 personas han recurrido a familiares o amigos para pedir un préstamo, y el 10 % utilizó tarjetas de crédito o solicitó préstamos. El 32 % utilizó dinero que tenía ahorrado para salir de sus deudas. 

Estrés financiero: síntomas

Persona con malestar frente a laptop - Estrés financiero

A veces, las señales del estrés financiero no son evidentes. Es posible que alguien esté viviendo bajo una presión constante sin darse cuenta del daño que le está causando. Estos son algunos de los síntomas más comunes:

  • Mentales y emocionales: ansiedad, irritabilidad, ataques de pánico, sensación de fracaso, baja autoestima, pensamientos negativos sobre el futuro y falta de confianza para el logro de metas personales.
  • Físicos: dolores de cabeza, insomnio, tensión muscular, fatiga constante, gastritis, colitis.
  • Conductuales: evitar revisar estados de cuenta, aplazar pagos, compras impulsivas, aislamiento social, cambios de comportamiento. 
  • Relacionales: discusiones frecuentes por dinero, evasión del tema financiero, pérdida de confianza en la pareja.

El estrés financiero y salud mental están íntimamente ligados. Cuando no se atiende el problema, puede desembocar en trastornos más graves de sueño o alimenticios, depresión e, incluso, adicciones.

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¿Cómo calmar el estrés por deudas?

Agenda con presupuesto mensual - Organización de gastos personales

No es fácil enfrentarse a las deudas, sobre todo cuando parece que no hay salida, pero sí es posible tomar el control. Aquí te compartimos algunas estrategias para aliviar la presión y empezar a recuperar la paz mental:

  1. Reconoce tu situación financiera: aunque sea incómodo, es importante tener claro cuánto debes, a quién y cuánto puedes pagar. Hacer una lista honesta es el primer paso.
  2. Organiza tus finanzas personales: es importante que lleves un registro de tus ingresos y egresos por mes en una lista, y que, a partir de ella, traces metas alcanzables a corto y largo plazo. 
  3. Prioriza tus pagos: crea un plan para reducir tus deudas poco a poco; enfócate primero en las de mayor tasa de interés o aquellas que puedan generar consecuencias legales. 
  4. Corta gastos innecesarios: revisa tus suscripciones, compras frecuentes y salidas. A veces, pequeños ajustes hacen una gran diferencia.
  5. Compra sin precipitarte: aprovecha ofertas y oportunidades para comprar productos y servicios (que realmente necesites) a precios más bajos y generar ahorros. 
  6. Aprovecha cada peso: organiza tus ingresos en necesidades y deseos, para que reduzcas los segundos, y ajusta tu presupuesto para dar prioridad a las deudas que te provocan estrés financiero.

¿Cómo evitar el estrés financiero?

Persona escribiendo en libreta, gráfica de ahorros y laptop sobre escritorio

Prevenir siempre será una mejor solución antes que lamentar y caer en todos los síntomas y problemas que hemos mencionado. Evitar este tipo de estrés implica tomar decisiones conscientes y sostenidas en el tiempo. Aquí van algunos consejos prácticos y realistas:

  • Identifica tus gastos: el primer paso es identificar el gasto o los gastos que te pudieran generar estrés. Sea una cuestión mensual o esporádica, planifica cómo cubrirlo poco a poco para que no genere ansiedad.
  • Crea un presupuesto mensual: un presupuesto te ayudará a anticipar gastos indispensables, pero también podrás identificar aquellos que no son imprescindibles, para evitarlos y reducir la posibilidad de generar estrés. 
  • Ahorra, aunque sea poco: encuentra un método de ahorro que te sea sencillo, no importa si solo puedes ahorrar $50 a la semana, lo importante es generar el hábito.
  • Evita las compras impulsivas: espera 24 horas o más antes de comprar algo no esencial. Muchas veces, el deseo desaparece.
  • Educa tus emociones: infórmate sobre cómo nuestras emociones pueden ligarse a nuestros gastos, para identificar qué te incita a comprar y evitar las prácticas negativas. Muchas veces gastamos por ansiedad o por llenar vacíos emocionales.
  • Genera una cultura financiera: preocuparte por tu educación financiera y empezar a practicarla, es la mejor inversión de tiempo que puedes hacer para tomar decisiones inteligentes. 

El estrés financiero no distingue género, edad ni profesión. Todos podemos padecerlo si no aprendemos a manejar nuestras finanzas con conciencia y prevención. En México, millones de personas lo viven a diario, y su impacto va más allá del bolsillo: afecta la salud mental, la estabilidad familiar y la calidad de vida.

No obstante, como pudiste ver, a través de mejorar tu educación financiera y aplicar estrategias prácticas, es posible evitar o reducir el estrés y vivir con mayor tranquilidad económica. Recuerda: no se trata de tener mucho dinero, sino de saber administrarlo bien. Empieza hoy, paso a paso, y genera una vida financiera más sana.

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