Inclusión financiera: impulso al desarrollo en México y Latinoamérica

Mujer usando una pantalla digital futurista con gráficos y saldo bancario - Banca digital e inclusión financiera
La inclusión financiera es una puerta a oportunidades para el futuro. Imagina cuántos proyectos se quedan en pausa, no por falta de talento o esfuerzo, sino porque sus creadores no tienen acceso a herramientas financieras ni al conocimiento necesario para usarlas a su favor. La falta de inclusión limita su crecimiento y retrasa el desarrollo de comunidades que podrían prosperar si contaran con las mismas oportunidades de acceso y educación financiera.

Piensa también en quienes dependen únicamente del efectivo para realizar sus operaciones diarias. Son personas que trabajan, producen y ahorran, pero que no siempre cuentan con acceso a los servicios financieros que podrían fortalecer su estabilidad y abrir nuevas oportunidades. Mientras el entorno digital avanza a gran velocidad, muchos siguen esperando su turno para integrarse plenamente al sistema.

Es por ello que, en la actualidad, la inclusión financiera ha dejado de ser un término técnico para convertirse en una herramienta clave de desarrollo humano y económico. El avance es evidente: el porcentaje de población adulta con al menos un producto financiero formal alcanzó su máximo histórico, reflejando una transformación profunda. Asimismo, el acceso a servicios como cuentas y seguros no solo se ha ampliado, sino que se ha redefinido gracias a la digitalización. ¡Sigue leyendo para saber más!

¿Qué es la inclusión financiera y cuáles son sus servicios clave?

¿Qué sucede cuando una persona invisible para el sistema financiero por fin puede formar parte de él? La inclusión financiera es ese proceso que garantiza que todas las personas, agrupaciones, empresas y, especialmente, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o exclusión, tengan acceso a servicios financieros útiles, seguros y asequibles adaptados a sus necesidades.

Su propósito va más allá de una simple transacción: busca empoderar a las personas para administrar mejor sus recursos, protegerse frente a riesgos, invertir en educación, salud o negocios, y, en última instancia, mejorar su calidad de vida.

Principales servicios que ofrece la inclusión financiera

La inclusión financiera se hace presente en los distintos servicios que promueve, aquellos que convierten el acceso económico en oportunidades reales de crecimiento para las personas. En este sentido, se materializa a través de:

  • Cuentas bancarias y medios de pago
  • Ahorro y diversificación de ingresos
  • Seguros
  • Servicios financieros digitales

Cada servicio es un escalón hacia la estabilidad y el crecimiento. La verdadera transformación digital ocurre cuando el acceso se combina con la comprensión: cuando una persona no solo tiene una cuenta, sino también la educación financiera necesaria para usarla con propósito y construir su propio bienestar.

Los Pilares Esenciales para el Desarrollo Financiero Inclusivo

Para que la inclusión financiera sea una fuerza de cambio, debe sustentarse en pilares que garanticen equidad, confianza y utilidad, mismos que reflejan la visión educativa que impulsa Ernesto Reséndiz López, orientada a generar bienestar financiero y social mediante el conocimiento. Enseguida exploramos los principales pilares que contribuyen a avanzar hacia un sistema más justo e inclusivo.

Pilar 1: Acceso y Uso de Productos Formales

Durante mucho tiempo, la distancia entre el deseo de prosperar por medio de herramientas financieras útiles y la posibilidad de acceder a un banco fue una brecha difícil de superar. Este pilar busca cerrar esa brecha, eliminando barreras físicas y burocráticas mediante canales accesibles (sucursales, cajeros y plataformas digitales) que acerquen los servicios financieros a toda la población y a las Pymes en México.

La Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) subraya la importancia de este acceso a productos básicos como cuentas, seguros y afores. De este modo, el primer paso de la transformación es simple, pero decisivo: garantizar que cualquiera pueda abrir la puerta del sistema para la planificación de su futuro.

Pilar 2: Educación Financiera y Protección al Usuario

Ahora bien, no basta con tener el mapa, hay que saber leerlo. La llave del empoderamiento no es solo el acceso, sino el conocimiento. Una cuenta bancaria puede ser una herramienta poderosa a favor de proyectos personales o un riesgo innecesario.

Este pilar busca que las personas comprendan, evalúen y utilicen los servicios financieros de forma informada, con transparencia y responsabilidad. Piensa, ¿de qué sirve tener la oportunidad de obtener el mejor producto si no se tiene la habilidad para elegirlo o afrontar cualquier situación que conlleve? Una persona con sólida educación financiera distingue el riesgo de la oportunidad, asegurando que los productos se conviertan realmente en herramientas para su bienestar.

Pilar 3: Digitalización e Infraestructura Financiera

La tecnología es el puente digital que conecta el potencial de las zonas rurales o alejadas con la economía global. En este sentido, la inclusión financiera digital ha sido uno de los avances más visibles de los últimos años. Es así como la migración hacia canales digitales es una transformación que derriba las brechas geográficas y sociales.

La transformación es palpable: la ENIF 2024 revela un incremento significativo en el uso de aplicaciones móviles para operaciones bancarias, de 54.3 % en 2021 a 69.1 % en 2024. Esto demuestra que el sistema financiero formal se expande a la velocidad de la navegación, llevando oportunidades a donde antes solo existía el efectivo.

Pilar 4: Enfoque Inclusivo y Diversidad de Proveedores

La inclusión financiera no puede ser un modelo de “talla única”. Debe ser un traje a la medida que reconozca la diversidad de las necesidades de cada usuario. Como plantea el Banco Mundial, la estrategia debe considerar a quién se provee, cómo se provee y quién lo provee. En México, esto se traduce en la convivencia estratégica de la banca tradicional, las fintechs ágiles y las microfinancieras.

Su labor es vital para actuar directamente en favor de grupos históricamente vulnerables, como mujeres, población indígena o personas en zonas marginadas. Esto simboliza la transformación del sistema, pasando de un modelo exclusivo a uno que intencionalmente busca acoger y reforzar la cultura financiera de cada segmento.

Panorama y Avances de la Inclusión Financiera en México

En México, la inclusión financiera es más que un simple trámite bancario. Es el paso crucial que lleva a las personas de la incertidumbre económica a la seguridad de la planeación. Se trata de construir un sistema donde la confianza y la transparencia sean los pilares para todos.

El enfoque de la Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) busca fortalecer las competencias económico-financieras de la población para mejorar su bienestar. En este sentido, la inclusión financiera se consolida como un factor de desarrollo humano, y no solo una estadística económica.

Marco Estratégico Nacional: Los 4 Componentes Clave (CNBV)

Para que la inclusión financiera se traduzca en bienestar real, necesita una base sólida que garantice su alcance y efectividad. En México, este marco se ha consolidado gracias al trabajo conjunto de instituciones que promueven el acceso, la protección y la educación económica como ejes del progreso social.

Según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), para que dicha visión se concrete, son esenciales cuatro componentes clave:

  1. Acceso (El Umbral): implica que los canales financieros (sucursales, cajeros o plataformas digitales) estén físicamente disponibles y sean fáciles de usar. Se trata de asegurar que el sistema llegue a la gente, y no al revés.
  2. Uso (La Acción): no basta con tener la herramienta; hay que saber utilizarlas. Se refiere a que las personas contraten y manejen activamente productos como cuentas o seguros, integrándolos a su vida diaria.
  3. Protección (El Escudo): protege al usuario; asegura la transparencia en la información, la protección de sus datos y un trato justo, ofreciendo mecanismos efectivos para evitar y resolver prácticas abusivas.
  4. Educación Financiera (El Mapa): no se trata solo de usar tecnología, sino de entender cómo usarla para transformar ideas en soluciones. Promueve las habilidades para elegir productos adecuados, gestionar finanzas personales y comprender los derechos y obligaciones.

En este caso, imagina a una joven emprendedora que, al abrir su primera cuenta digital, transforma su idea en un negocio sostenible. Ese es el verdadero impacto de la inclusión financiera en México: abrir posibilidades, multiplicar oportunidades.

Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF 2024)

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, elaborada por el INEGI y la CNBV, no es solo un conjunto de números; es la fotografía más nítida que tenemos sobre cómo la inclusión financiera está redefiniendo el futuro de los adultos en México. Esta encuesta se diseñó con un propósito de transformación: mirar más allá de las estadísticas generales.

Para asegurar una visión humana y completa, la ENIF incluyó en su análisis a grupos que históricamente han sido invisibles, como la población indígena, personas con discapacidad y comunidades rurales. El objetivo es reflejar con mayor precisión su realidad financiera y los retos que enfrentan en el acceso a los servicios formales. Además, se evaluaron aspectos como el uso de pagos digitales y la infraestructura financiera. Los resultados demuestran un avance en esta problemática, pero también señalan los desafíos pendientes.

Principales Hallazgos de la ENIF 2024 (Avance, Brecha de Género y Ola Digital)

Cada edición de la ENIF actualiza cifras, pero también revela cómo evoluciona la relación de las personas con el sistema financiero. La versión 2024 muestra señales claras de avance: más acceso, más uso y una adopción tecnológica que redefine la manera en que los mexicanos administran su dinero. Estos son algunos de los resultados más destacados:

  • Avance histórico: el sistema está funcionando. En 2024, 8 de cada 10 personas contaban con al menos un producto financiero formal. Este es el nivel más alto registrado desde 2012, una señal poderosa del crecimiento sostenido en el país.
  • El desafío de género (contraste): a pesar del avance general, la brecha persiste. Mientras el 80.9 % de los hombres tiene acceso a un instrumento formal, esta cifra desciende al 72.8 % en el caso de las mujeres. Esta diferencia subraya la necesidad de implementar políticas y programas que refuercen la inclusión financiera de mujeres en México para alcanzar una equidad real.
  • La ola digital: la adopción de la tecnología se acelera. El porcentaje de personas con cuentas contratadas mediante internet o aplicaciones no bancarias aumentó un 7.6 % respecto a 2021.
  • Uso consolidado: el crecimiento no es solo de acceso, es de acción. El uso de servicios financieros formales también creció un 8.7 % desde 2021, lo cual evidencia una transformación sostenida que tiene el potencial de cambiar vidas.

La Inclusión Financiera en América Latina

La inclusión financiera está transformando la geografía económica de América Latina. ¿Te has preguntado cómo cambia tu futuro cuando no solo aprendes a administrar tu dinero, sino que también accedes a las herramientas financieras que te permiten construirlo con seguridad?

Ese cambio individual se refleja también a nivel regional. La respuesta está en los datos: el acceso a cuentas formales en la región escaló del 55 % en 2017 a un notable 74 % en 2021. Esta “marea” de acceso, impulsada por plataformas digitales y modelos regulatorios flexibles para las fintechs, ha permitido que millones de personas ingresen al sistema. Este avance no es solo un indicador, representa una liberación de potencial que fortalece la economía regional al facilitar a más personas recibir pagos, solicitar créditos e invertir.

Estrategias y Acciones Clave para Fomentar la Inclusión

La inclusión financiera es mucho más que una cifra de progreso; es una palanca poderosa diseñada para transformar vidas, empresas y comunidades enteras. Para sostener este crecimiento y llevarlo a su máximo impacto, debemos enfocarnos en las siguientes áreas de acción:

Mejorar el Acceso para Reducir Pobreza y Desigualdad

Un estudio reciente lo confirma: mejorar el acceso y el uso de servicios financieros es una vía directa para disminuir la pobreza y la desigualdad de ingresos. No se trata de cuántas personas tienen una cuenta, sino de cuántas personas la usan efectivamente. El uso profundo y responsable de productos financieros tiene un impacto más profundo en la igualdad económica, convirtiendo las herramientas en verdaderas oportunidades.

Fomentar el Desarrollo Económico Local (Crédito y Seguros)

Imagina a un productor rural enfrentándose a un imprevisto climático que afecta su producción. Sin inclusión, la respuesta es vender sus activos. Con inclusión, puede contar con un seguro formal y el ahorro. Así vemos cómo la inclusión financiera permite a las personas y productores rurales acceder a estos servicios. Esto no solo protege sus ingresos frente a imprevistos, sino que facilita el aumento de la productividad, fortaleciendo la resiliencia económica local.

Ampliación Digital como Acelerador del Crecimiento

La expansión de canales digitales para servicios financieros está íntimamente ligada al crecimiento económico. No se trata solo de usar tecnología, sino de entender cómo usarla para transformar ideas en soluciones. Una mayor disponibilidad de infraestructura tecnológica no solo extiende la cobertura a lugares remotos, sino que acelera el desarrollo económico a través de transacciones más eficientes y rápidas.

Integración con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 8)

La inclusión financiera es una herramienta estratégica para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico). Promover dicha inclusión a través de políticas territoriales, así como con enfoque de género, permite reducir las brechas que han limitado históricamente el acceso a los servicios financieros, impulsando la participación económica y fortaleciendo la competitividad local. Esto significa que cada avance financiero tiene un sentido social y humano.

La Reflexión de Ernesto Reséndiz López y el Riesgo de la “Deuda Buena”

Dentro del contexto de acceso y responsabilidad financiera, la voz de Ernesto Reséndiz López nos invita a una reflexión crítica.

Por qué la “deuda buena” puede ser engañosa sin planeación sólida

El empresario mexicano y educador financiero plantea que la llamada “deuda buena” es engañosa cuando se aplica sin una planeación financiera sólida o sin un flujo de ingresos que ayuden a salir pronto de ese compromiso.

Como bien impulsa en sus programas de desarrollo, la verdadera inclusión financiera no reside solo en facilitar el acceso al crédito, sino en fomentar la educación financiera para que el usuario pueda determinar con absoluta claridad cuándo una deuda es una inversión que impulsa, y cuándo es un riesgo que genera presión emocional y económica.

Conclusión: La Inclusión Financiera como Herramienta de Empoderamiento Social

La inclusión financiera en los próximos años debe trascender la meta económica y convertirse en una estrategia de bienestar colectivo. Es una herramienta transformadora que mejora vidas y fortalece el tejido social. En México y América Latina, cada paso para ampliar el acceso y el uso responsable de los servicios formales impulsa el desarrollo sostenible, mientras empodera a los grupos históricamente excluidos.
Cada decisión informada, cada cuenta abierta con propósito, acerca a las personas a un futuro más justo y consciente. Si quieres conocer más sobre temas relacionados con educación financiera, finanzas personales, emprendimiento y liderazgo, te invitamos a que no te pierdas ningún contenido de nuestro blog, en donde encontrarás más contenidos diseñados para potenciar tu crecimiento personal y profesional.

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